HISTORIA

La fecha oficial de fundación de la Congregación es el 31 de mayo de 1.881, en la Villa de Ciempozuelos (Madrid). Fue fundada por San Benito Menni, sacerdote de la Orden de San Juan de Dios, con Mª Josefa Recio y Mª Angustias Giménez.

El 21 de febrero de 1.881 se compra la primera casa en Ciempozuelos en la C/ Jardines, nº 1, e inmediatamente se inicia la actividad hospitalaria en esta misma casa el 1 de mayo de 1.881, con el ingreso de la primera enferma procedente de Ciempozuelos. Durante los años siguientes se establecen contratos con las entonces Diputaciones de Cáceres, Cuenca, Guadalajara y Madrid, y comienzan a llegar pacientes procedentes de estas localidades.

A lo largo de sus más de 130 años de dilatada actividad el hospital ha contado con insignes profesionales de la medicina, psiquiatría y psicología, aunque únicamente citaremos en esta breve reseña al primer Director Médico, Dr. Rodrigo González y González, que también lo era del Manicomio de Hombres de la misma localidad; y al Dr. Sacristán que fue el primer Director como centro, exclusivamente de mujeres, desde 1.919 hasta 1.936 en que comienza la Guerra Civil española y el hospital queda bajo la autoridad del Gobierno Republicano hasta el 6 de febrero de 1.937 en que Ciempozuelos fue ocupado por las llamadas Fuerzas Nacionales. Durante los 3 años que dura la contienda y pese a las carencias propias de la situación el Hospital continúa desarrollando su labor y al final de la Guerra Civil permanecen ingresadas en el centro 1.029 pacientes.

Arquitectónicamente el Hospital Manicomio de Mujeres, actualmente Complejo Asistencial Benito Menni, tiene desde su orígenes una estructura pabellonal al estilo de otros centros hospitalarios de la época y contaba, y cuenta, con amplios jardines y patios. Por necesidades de autoabastecimiento disponía además de una zona contigua destinada a vaquería, cría de cerdos y gallinas y de una finca próxima al rio Jarama denominada “Los Diques”, en donde se cultivaban verduras, cereales, etc., lo que dotaba al centro de un alto grado de autosuficiencia. Aunque a lo largo del siglo XX el centro ha tenido diferentes remodelaciones y se han construido nuevas unidades, actualmente sigue teniendo una estructura pabellonal dentro de un recinto de más de 56.000 m², que sirve de esparcimiento y convivencia para los pacientes ingresados.

En la práctica asistencial a lo largo de estos años se han visto reflejadas todas las corrientes de la psiquiatría imperante en cada momento. Así hay una primera etapa de influencia francesa desde finales del siglo XIX a principios del siglo XX; una segunda etapa de influencia alemana que se prolonga hasta la segunda mitad del siglo XX y a partir de 1.960 en adelante la influencia es principalmente anglosajona.

En todo momento el centro ha incorporado, aplicado y en algunas ocasiones liderado las terapéuticas más vanguardistas de cada momento: malarioterapia, anticonvulsivante, cardiazolterapia, insulinoterapia, psicocirugía y laboroterapia, etc. A este respecto cabe destacar que en el último tercio del siglo XX y como consecuencia del desarrollo de la psicofarmacología y de la psiquiatría social, se produce un cambio transcendental en el concepto de Manicomio, -que si bien en sus orígenes había tenido un concepto terapéutico, el paso del tiempo le había dado un carácter peyorativo-, y se incorpora el nuevo concepto de hospital con todo lo que ello significa de cara a la asistencia del enfermo mental.

Queremos dejar constancia, que desde el primer momento es voluntad de la Congregación la colaboración, apoyo e integración con las distintas administraciones y organismos públicos, para la gestión y prestación de servicios de acción social, sociosanitaria y sanitaria, destinados a personas con enfermedad mental y colectivos más desfavorecidos. Este espíritu se pone una vez más de manifiesto en la actualidad con el Plan Director que el Centro está llevando a cabo y cuyo objetivo es, como lo ha sido siempre, el adecuar las estructuras a las necesidades de las personas, el compromiso con la realidad de su tiempo y con una asistencia de calidad, integrando en todo momento ciencia y humanismo.