“Este amor no sabe decir basta”

Solidaridad y cooperación:


¡Poner en el centro de la atención social y política a las personas más desfavorecidas! (Papa Francisco, 4 de octubre 2013 )

La hospitalidad como actitud humana y cristiana inspiró el proyecto hospitalario desde el comienzo de esta Institución y sigue iluminando el hacer el bien en quienes continuamos esta historia que comenzó en Ciempozuelos (Madrid) el año 1881.
Podemos afirmar que la práctica de la hospitalidad educa nuestra mirada hacia la persona que sufre y está necesitad; nos introduce en la compasión y promueve nuestra solidaridad. Nos llama a ser presencia profética en el servicio,  a concienciar a la sociedad y a sus instituciones, para poder ayudar a quienes experimentan hoy situaciones de marginación y pobreza.

Por ello el XX Capitulo General, celebrado en Roma en octubre de 2012, pide a toda la Institución hospitalaria realizar mirar nuestra la realidad, interna y externa a la Institución, dejarnos interpelar por las nuevas situaciones de marginación y promover respuestas  solidarias. Así se afirma con rotundidad: “La vitalidad del carisma, las urgencias de los pobres y enfermos nos apremian; y nuestra respuesta ha de ser pronta y audaz” (XX C.G pg .51)

Nuestra identidad hospitalaria cuenta con un elemento inspirador, que en palabras de nuestro Fundador es “el amor sin límites” que hoy, como en los orígenes, estimula nuestro compromiso hospitalario.